TRADUCTORA
Este librito es una preciosidad. Por desgracia, está agotado. Como se intuye en el título, Aureli plantea una enmienda a la totalidad de la máxima más célebre del movimiento moderno, «menos es más». «¿Es realmente así? En una época en la que incesantemente se nos insta a hacer “más con menos”, ¿podemos seguir romantizando las pretensiones del minimalismo?», nos pregunta ya el texto de contra de este libro. En esta revisión, Aureli parte de un examen del sentido que encierra el concepto habitacional de la celda monacal cómo primera unidad básica de la vida en reclusión (frente a formas de habitar más comunitarias) y rastrea cómo esta fórmula llega a convertirse en el cimiento de la propiedad privada. Para un profano –profana en este caso– traducir cualquier temática relacionada con un ámbito tan técnico como la arquitectura, por divulgativa que sea, tiene mucho peligro, pues es extremadamente fácil caer en el uso de expresiones genéricas, de uso común, para trasladar conceptos que tienen su correspondiente término técnico muy bien acotado y definido. (Otro ámbito en el que ocurre exactamente lo mismo es el de la tipografía.) Así que para una profana, la dificultad de la traducción de este tipo de libros está en ir desconfiando continuamente de su sentido común y comprobar –incluso doble o triplemente– hasta las decisiones que te parecen más evidentes. Tener detrás un gran editor de arquitectura como Moisés Puente, como fue el caso con este libro, también ayuda.
