Editora, traductora, escritora y estratega de lo narrativo en general.

Sister Corita. Observar, conectar, celebrar

EDITORA

Edición

Observar, conectar, celebrar

Corita Kent / Jan Steward
Editorial Gustavo Gili 
Diseño de cubierta: Toni Cabré
Ilustración de cubierta: Sergio Membrillas
Traducción: Darío Giménez Imirizaldu 
2019

La publicación de este libro tenía para mí carácter de empeño: el de rescatar de los márgenes de la historia del arte a una mujer injustamente invisibilizada y cuyas enseñanzas pueden resultar hoy de gran ayuda para pensar –y poner en práctica– la transformación creativa del mundo. Corita Kent (más conocida como Sister Corita) fue artista pop, activista y educadora y monja. Durante las décadas de 1960 y 1970 revolucionó la forma de pensar la creatividad y las pedagogías artísticas, y enseñó a sus alumnas que la práctica creativa es algo indisociablemente unido a la construcción del mundo.

El volumen original (que es de 1992) se titula Learnig by Heart, un intraducible juego de palabras entre la expresión que en inglés significa «aprender de memoria» y la idea de Corita de que el verdadero aprendizaje es el que se instala en un nivel visceral, en el corazón. El título en castellano terminó siendo –después de descartar muchas opciones– Observar, conectar, celebrar, porque son los tres pilares de la filosofía creativa «coritense»: mirar lo cotidiano de una forma inusitada; establecer conexiones entre ideas, procesos, personas que aparentemente no tienen que ver entre sí; entender las celebraciones como el proceso de co-creación por antonomasia y la creación como un proceso de celebración comunitaria. 

Corita fue una mujer muy singular y, como corresponde, el volumen original de este libro también lo era. Ella había deseado que el PVP final del libro fuera bajo y, aún en los 90, los avances en las tecnologías de producción e impresión no daba para mucho en los márgenes de ese condicionante. El libro tenía un aspecto tosco y abigarrado, con imágenes de muy baja calidad y una composición de página bastante saturada. Lo más complejo del proceso de edición de este libro fue encontrar el equilibrio que nos permitiera respetar ese carácter lo-fi del original de Corita haciéndolo también legible y atractivo para un público que –casi 30 años después– está acostumbrado a formas más fluidas de convivencia texto-visual. Trabajar en este proceso de reconceptualización con Toni Cabré, entonces diseñador de la Editorial Gustavo Gili, fue toda una suerte. Contar para la cubierta con una preciosa ilustración de Sergio Membrillas, también.